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Estuve cantando y hoy el viento ha venido por mí. Lleva golpeando en la ventana toda la noche, está frío de viajes.
Yo la abro un poco, me encanta el viento, es mi amante de vez en cuando. Porque sabe llegarme a todos lados, porque me descubre mi estupidez de horquilla o de goma de pelo, porque nadie como él sabe a conciencia levantar unas faldas.
Ya no le esperaba, es verdad, que este tiempo de calores, derrite los altibajos y hay que esperar a que haga más frío o tal vez si hay suerte, venga el viento, proponiendo alternativas del dejarse arrastrar, levantarse, oponerse, abrigarse, dejarse llover, del evitar lo que sea.
Es cierto que no andan los tiempos con la creatividad suficiente como para diferenciar los días. El cielo climático siempre nos ofrece el mismo tono y ante tamaña rutina es difícil desparramar las acuarelas de nuestras ideas.
Pero hoy ha venido el viento a por mí y por eso sin concerte,te escribo.
urahdal
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