18 de septiembre
Hoy es el día de Chile, los azares me llevaron a una fiesta chilena. Cueca, salsa y mucha gente. Tenía todo. El bar era la planta baja de un edificio de ventanas tapiadas. Era la zona el Eixample cerca de la Rambla del Rabal. Init Illimani y la bandera de Chile en todas las poleras. Entre los asistentes, Ernest Hemingway, Jhon Malcovich, la hermosa niña de trenzas en el medio de un corro, el alemán desaliñado que no sabe qué hace allí y un Maradona más moreno y menos argentino. El bar era pequeño y ruidoso, decoración kitch, muñecas, cabezas de gigantes, puertas de la casa de Usher, tipos barbudos (practicamente conformando parte de la decoración)...
No tengo mucho más que decir, pero da gusto batir las palmas con la cueca, que importa de qué nacionalidad sea.
No tengo mucho más que decir, pero da gusto batir las palmas con la cueca, que importa de qué nacionalidad sea.
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