Sobre viajes y acueductos
Los romanos eran grandes viajeros. Y detrás suyo la civilización se expandió por occidente. Un romano podía recorrer toda Europa y enfrentarse contra todos los idiomas sin nunca salir del imperio. Los grandes historiadores (Plutarco por ejemplo) seguían las campañas de conquista y escribían lo que veían. Narraban batallas, paisajes, aves extrañas y hermosas. También fueron ellos los que vieron levantarse las grandes obras de ingeniería, circos, carreteras, acueductos.
Para los habitantes del pueblo que veían cómo nacía un acueducto y cruzaba sus cielos antes desepejados era una maravilla. Las regiones altas de la ciudad tenían ahora agua y los sembradíos podían beber de la misma fuente. Cuando la obra acababa los romanos partían y se dirigían hacia la nueva conquista. Detrás de ellos el cronista los seguía.
Los que se quedaban detrás tenían que aprender una nueva palabra, los acuedcutos entonces eran eran los "caminos del agua" o en la nueva lengua: "via aquae".
Los mozárabes de Castilla adaptaron esta palabra a su lengua, pronunciandola "viaje". Los viajeros llegaban trayendo maravillas y siempre partían dejando algo detrás.
NO TE OLVIDES SUSCRIBIRTE AL FEED DE EL FORASTERO
Categorías:






