El ladrón de tumbas
Hoy dio por la televisión la película “El ladrón de tumbas”, una de esas películas clásicas de los fantásticos Bela Lugosi y Boris Karloff. Es el siglo XIX y la medicina avanza a duras penas y la anatomía sufre por la falta de posibilidades de estudios en cuerpos humanos. Pero eso no evitaba que médicos buscaran otros caminos para la búsqueda de cuerpos. Los ladrones de tumba, ajenos a la muerte y la oscuridad saqueaban las tumbas de tierra fresca en busca de especimenes. El mismo Hipócrates dijo “toda sabiduría nace de la oscuridad para terminar en la luz”.
El aspecto moral de todo el problema es muy relativo, es cierto que lo que hacían era ilegal e incluso inmoral, pero es también que gracias a ellos la medicina pudo avanzar hasta llegar a lo que hoy significa. ¿Eso significa que se tendría que permitir todo en bien del progreso?. Hipócrates dijo que toda sabiduría nace de la oscuridad, pero ¿los médicos que luchan por permisos para experimentos de clonación, pruebas de fármacos en humanos, etc, buscan al final de cuentas una luz?.
Una operación en aquellas épocas se realizaba sin anestesia, sin antibióticos, incluso el monitor de pulsos vitales era uno de los ayudantes sintiendo el pulso en la muñeca del paciente. Es cierto que eso ha cambiado mucho, ahora muchas operaciones no son el riesgo que podía significar hace sólo veinte años. Todo eso se debe a todos los experimentos, pruebas y, porque no, errores, que en el pasado han tenido los médicos. Tenemos en el futuro muchos avances brillantes, pero ¿qué precios tendremos que pagar esta vez?, ¿valdrán la pena?
El aspecto moral de todo el problema es muy relativo, es cierto que lo que hacían era ilegal e incluso inmoral, pero es también que gracias a ellos la medicina pudo avanzar hasta llegar a lo que hoy significa. ¿Eso significa que se tendría que permitir todo en bien del progreso?. Hipócrates dijo que toda sabiduría nace de la oscuridad, pero ¿los médicos que luchan por permisos para experimentos de clonación, pruebas de fármacos en humanos, etc, buscan al final de cuentas una luz?.
Una operación en aquellas épocas se realizaba sin anestesia, sin antibióticos, incluso el monitor de pulsos vitales era uno de los ayudantes sintiendo el pulso en la muñeca del paciente. Es cierto que eso ha cambiado mucho, ahora muchas operaciones no son el riesgo que podía significar hace sólo veinte años. Todo eso se debe a todos los experimentos, pruebas y, porque no, errores, que en el pasado han tenido los médicos. Tenemos en el futuro muchos avances brillantes, pero ¿qué precios tendremos que pagar esta vez?, ¿valdrán la pena?
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