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DIOS (una historia en entregas)

Capítulo II: La llamada

Intentando adormecerse empezó a ver el programa nocturno “Vitamina N” con Jordi Gonzáles. Discutían sobre una monja que se había hecho cantante de rock. Estaban en el plató la monja con su último disco, su mánager y la madre superiora de ésta mientras una beata del público los insultaba en el nombre de la iglesia. Entonces se le ocurrió una idea. Con el sopor entrándole suavemente desde los pies cogió el teléfono y marcó el número de contacto.

- Aquí “Vitamnia N”, ¿Quiere participar?. ¿Conoce alguno de los entrevistados?, ¿Sabe algo de ellos que nos pueda interesar pasar por televisión?, ¿Lo nombraron y difamaron en el presente programa?
- No, la verdad no. Pero quisiera participar.
- Señor entienda, aquí no puede participar cualquier persona que quiera, este número de teléfono es exclusivamente para afectados por el tema.
- Yo soy un afectado. Déjeme hacerle una pregunta. ¿La cantante es verdaderamente monja?.
- Claro que sí
- ¿Y pertenece a alguna orden en especial?
- ¿No está siguiendo el programa? Es miembro de las Carmelitas del Corazón de Dios.
- Entonces sí me afecta
- ¿Porqué?
- Porque desde el domingo que viene yo seré Dios, y esa orden me sirve a mí.
- Hola, hola, aquí Jordi Gonzáles

Y ese fue su salto a la fama. Cuando colgó el teléfono veinticinco minutos después toda Barcelona se había enterado de que él sería Díos desde el Domingo siguiente y que estaba muy de acuerdo con que aquella monja cantara y más aun con que usara minifaldas. (Ante eso último la madre superiora sufrió un desmayo en vivo que subió la cuota de pantalla en un 7%). Los productores estaban contentísimos. Era la primera vez que Díos llamaba a ningún programa (bueno, un futuro Dios) y les había tocado a ellos la suerte y no al programa de “Crónicas Marcianas” que se emitía a la misma hora.

Lo único que no había dicho Manuel era el sistema que habían utilizado para contactarlo y que no estaba muy seguro en el Díos de qué religión se convertiría, pero pensaba que si era Todopoderoso y Omnipresente eso no importaría mucho.

Esa noche durmió como un ángel y no vio zarzas flameantes ni ríos cantarines. Eso le alivió bastante. Era mejor (o al menos más tranquilo) convertirse en Díos que en un Profeta.

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Comentarios

1
De: gilmar seminario Fecha: 2003-05-17 03:23

direccion de bryce echenique o
telefono para contactarlo o alguna
otra referencia



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