Hibernación
Creo que hoy mi cuerpo se sintió ardilla (quizás afecte mi apellido), pero vió el día gris y lluvioso y mi cerebro se esponjó de alegría. Vio la humedad en las calles y las paredes y erizó una naricilla inquieta. Y finalmente cuando se convenció de que el sol se ocultaba completamente le empezó a llegar el instinto natural de la hibernación. Toda la tarde estuve con sueño y tuve que refugiarme en un café con sillones cómodos para leer sobre piratas e islas tropicales. Espero tener suficientes nueces para todo el invierno porque el sueño viene pesado y temprano y amenaza con durar como mínimo tres meses. Espero que mañana mi cuerpo se convenza que por más que quiera NO es una ardilla.
Buenas noches
Buenas noches
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