Te amo, pero eres carnívoro
Me encuentro en el NyTimes un interesante artículo llamado "I love you, but you love meat" que podría ser traducido "Te amo, pero eres carnívoro", que plantea una nueva dificultad que empieza a aparecer en mundo de las relaciones: Las diferentes dietas.
Hoy en día existen tantas diferentes dietas que puede resultar complicado incluso entenderlas. Entre las principales están (según el artículo):
Omnívoros: Aquellos que pueden comer cualquier cosa. La variedad es lo más importante para ellos.
Aventureros: Aquellos que no sólo comen cualquier cosa sino los que les gusta experimentar y probar nuevas cosas.
Carnívoros: Aquellos que su principal elemento en la alimentación es la carne, pudiendo incluir incluso carnes de Caza.
Vegetarianos: Aquellos que no comen carne, ya sea negando todo tipo de carnes, o los que pueden aceptar algunas.
Vegan: Los vegetarianos más radicales, que no comen nada que provenga de un animal (ni queso, leche, huevos, mantequilla o miel).
Vegangelism: Son aquellos vegan (aunque se podría aplicar a algunos vegetarianos) que no sólo eligen dejar de comer, sino que quieren convencer o hacer proselitismo con esas ideas.
Kosher: Aquellos que tienen que comer siguiendo algunas reglas judías (no mezclar leche con carne) o que el alimento que consumen ha pasado ciertos rituales en su preparación.
Gluten-Free: Aquellos que no pueden comer nada que contenga gluten (el pan y la pasta).
Monomaníacos: Aquellos en el que su dieta es muy poco variada (sólo pasta y pizza) y son muy poco aventureros.
Desinteresados: Aquellos que no les molesta comer o dejar de comer ciertos alimentos, pero que tampoco demuestran mucho interés.
Picky eaters: Aquellos que seleccionan demasiado las cosas que comen sin una regla básica.
Las razones para este tipo de dietas son muy variadas. Desde aquellas hechas por salud a gusto, a aquellas que llegan por elección ética, moral o religiosa. Cada una de ellas traerá detrás suyo problemas diferentes. Tomando en cuenta que algunas de estas elecciones son definitivas, o que el cambio puede ser difícil o problemático se entiende que puedan traer problemas en una relación. Compartir comidas siempre ha sido un importante ritual de cortejo y una metáfora para el amor. La necesidad de llegar a posiciones comunes entonces se vuelve un punto importante para la relación. Y la incapacidad de hacerlo puede ser un problema que conlleve el fin de la relación.
Traduzo del artículo:
Los campos culinarios se han vuelto tan balcanizados, que algunas facciones consideran las parejas interdietarias un tabú...
Algunos carnívoros opinan que la facción tipo Hezbollah de los vegetarianos, los Vegans, son enemigos de todo lo que es bueno y decente en el espíritu humano.
Es evidente que la respuesta más simple es que si hay amor siempre es posible llegar a términos de común acuerdo. Pero la comida es algo tan cotidiano que aunque no sea en si un problema tan grande, que evidentemente se puede convertir en uno. Sufrir interminables restaurantes vegetarianos, o ver con horror o asco que tu pareja se lleve carne animal a la boca, puede ser un punto en que la pareja encuentre como origen de discusiones o desacuerdos.
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Categorías:Gastronomia, Articulos






