Cada vez que leo esa bitácora algo da vueltas dentro mio como un ser marino. No puedo poner palabras a esa sensación indesifrable, me hace recuerdo quizás a algún diario de Pizzarnick o alguna conversación perdida que nunca se volvió a repetir. Muchas veces leo con la envidia de poder expresar esas cosas, lo confieso, quisiera poder escribir así, desgranar tan inteligentemente las cosas que dan vueltas dentro mio, pero yo sólo soy como el viejo del "viejo y el mar" un hombre cansado que siempre regresa a escribir porque es una de las pocas cosas que sabe hacer, pero aunque sabe que el pez ronde allá bajo muy en el fondo también sospecha que nunca lo podrá agarrar. Leí ese libro hace mucho tiempo pero todavía creo ver esa sombra oscura nadando bajo la superficie, y yo, agarrado al teclado del ordenador me siento inutil, pero no desisto (hasta ahora al menos).
NO TE OLVIDES SUSCRIBIRTE AL FEED DE EL FORASTERO
Categorías: